Explorando las Seychelles

El archipiélago de las Seychelles es un paraíso para biólogos marinos y ornitólogos. Uno de los primeros biólogos que se fijó en los extraordinarios ecosistemas de estas islas fue Charles Darwin, mientras realizaba su célebre viaje por todo el mundo. Tortugas terrestres gigantes, tortugas marinas, infinidad de peces marinos, arrecifes de coral, colonias de millones de aves marinas, pájaros terrestres, invertebrados y plantas únicos (como el famoso Coco-de-mer) y las hermosas playas con grandes rocas de granito han convertido a las Seychelles en un apreciado destino para los amantes de la naturaleza. Están compuestas por un grupo de 115 islas de origen granítico y coralino ubicadas en pleno océano Índico, al noreste de Madagascar, con una superficie de 455 km², configurando el estado independiente más pequeño de África.

Fragmento de selva en la isla de Mahé (Foto: Gonzalo Mucientes)

Se divide en dos ecorregiones principales: la selva umbrófila de las Seychelles graníticas y el matorral xerófilo circunscrito a las islas Aldabra. Las Seychelles son las únicas islas oceánicas graníticas del mundo, se consideran los restos de la fragmentación del antiguo continente de Gondwana, cuando la India se separó del continente africano.

Quizás lo más conocido de Seychelles sean sus blancas playas. En ellas podemos encontrar gran diversidad de fauna, principalmente invertebrados como estos enormes ermitaños (Coenobita sp.) y cangrejos típicos de manglar (Geograpsus stormi) (Fotos: Gonzalo Mucientes)

La isla principal del archipiélago es Mahé que alberga la ciudad de Victoria, la capital. Es con diferencia la isla de mayor superficie del conjunto. El pico más alto de Mahé es Morne Seychellois con 905 m, situado en el Parque Nacional de Morne Seychellois.

El Parque Nacional Seychellois Morne incluye el pico más alto del archipiélago, con gran variedad de hábitats diferentes y especies vegetales endémicas, además de cubrir el 20% de la superficie de la isla principal (Fotos: Gonzalo Mucientes, Carolina Rivas)

En la parte sur y oeste de Mahé se encuentran el Parque Nacional Baie Ternay y el Parque Nacional Port Launay Marine, donde se puede hacer snorkel con total tranquilidad y observar gran cantidad de especies de invertebrados y peces.

Especies ícticas comunes en los arrecifes (en el sentido de las agujas del reloj): Platax orbicularis, Monodactylus sp., Pomacanthus imperator, Pomacentrus sulfureus (Fotos: Gonzalo Mucientes)

Los arrecifes coralinos que rodean la isla principal están poblados por una rica y diversa fauna marina. Estos son accesibles desde las playas o el litoral, pudiendo ser explorados perfectamente con equipo de snorkel. Al llegar al límite de estos, ganamos profundidad rápidamente y se incrementan significativamente las corrientes, algo a tener en cuenta si salimos de sus límites.

En el sentido de las agujas del reloj: Taeninura melanospilos, Plotosus lineatus, Paracentropogon longispinnis (Fotos: Gonzalo Mucientes)

Una variedad de especies de corales mantienen llenos de vida los arrecifes. Pequeñas tortugas marinas recién nacidas se pueden observar en sus inmediaciones, en la foto Chelonia mydas (Fotos: Gonzalo Mucientes)

Tortuga de Aldabra, Dipsochelys dussumieri (Foto: Gonzalo Mucientes)

El archipiélago está plagado de endemismos. La tortuga gigante de Aldabra (Dipsochelys dussumieri) es quizá el endemismo más conocido y que se puede encontrar en Mahé en cautividad. La tortuga gigante de Seychelles (D. hololissa)  ha sido introducida en otras pequeñas islas, y la de Arnold (D. arnoldi) solo existe en cautividad en la isla de Silhouette.

En cuanto a las aves encontramos los seguimientos endemismos: Autillo de las Seychelles (Otus insularis), Bulbul de pico grueso (Hypsipetes crassirostris), Cernícalo de las Seychelles (Falco araea), Fodi de las Seychelles (Foudia sechellarum), Monarca del paraíso de las Seychelles (Terpsiphone corvina), Ojiblanco de dorso castaño (Zosterops mayottensis), Ojiblanco de las Seychelles (Zosterops modesta), Paloma azul de las Seychelles (Alectroenas pulcherrima), Carricero de Seychelles (Acrocephalus sechellensis), Salangana de las Seychelles (Aerodramus elaphrus), Seychelles Warbler (Bebrornis sechellensis), Mirlo de Seychelles (Copsychus sechellarum), Sunbird de Seychelles (Nectarinia dussumieri), y algunas subespecies. También encontramos endemismos entre los reptiles, como las tortugas gigantes que mencionamos anteriormente y geckos como los del género Phelsuma, anfibios como la Rana arborícola de Secheylles (Tachycnemis seychellensis) , murciélagos como el Zorro frugívoro de Seychelles (Pteropus seychellensis), e invertebrados (ver fotos). Más información sobre las especies endémicas del archipiélago en Living National Treasures.

En el sentido de las agujas del reloj: Phelsuma sp., Alectroenas pulcherrima, Achatina immaculata (Fotos: Gonzalo Mucientes)

Dos especies relativamente frecuentes en la isla: El murciélago frugívoro de Seychelles (Pteropus seychellensis) muy apreciado gastronómicamente por los locales, y la tórtola Geopelia striata (Fotos: Gonzalo Mucientes)

Con respecto a su conservación, la agricultura, la tala y la introducción de especies exóticas son las principales amenazas. Uno de los mayores desafíos a los que se tiene que hacer frente en las Seychelles (y otros muchos lugares) tiene que ver con las especies invasoras procedentes de otras partes del mundo. Los depredadores introducidos en éstas, como es el caso de las ratas y los gatos, son una de las principales amenazas para los ecosistemas de las islas, y han sido la causa de la extinción de muchas especies por todo el mundo. No obstante, a diferencia de otras partes de la zona de influencia (como Madagascar e islas adyacentes) en donde se han sucedido gran cantidad de extinciones (entre las que destacan el famoso caso del Dodo en Mauricio o el Ave Elefante en Madagascar), parece ser que el número de especies extinguidas en las Seychelles es bastante bajo.

Superior: Nephila inaurata, en la foto se puede contemplar la hembra  de gran tamaño, y cerca de su abdomen el diminuto macho. Inferior: La tímida Nectarinia dussumieri perteneciente a la familia de los sunbird (pájaros sol) (Fotos: Gonzalo Mucientes)

Mahé es conocida internacionalmente por ser un puerto de descarga de túnidos congelados. Aún así, la pesca artesanal es abundante en las islas, encontrando en los mercados de la capital siempre pescado fresco. Alrededor de la isla principal es relativamente frecuente encontrarse nasas en los arrecifes y/o gente pescando a mano con línea mientras se mueven con el agua por la cintura.

En los arrecifes es frecuente encontarse con nasas. Las mandíbulas de jaquetones y otros tiburones son vendidas como souvenirs a los turistas en la capital. El mercado de Victoria es el lugar principal de venta de pescado y de otros alimentos (Fotos: Gonzalo Mucientes)