OCTOPUS! The Most Mysterious Creature in the Sea

By J. Otero Villar

Cephalopoda is a class of mollusks originated more than 500 Ma ago. It comprises around 700 species mostly included into four groups commonly known as octopods, squids, cuttlefishes and nautiluses. Cephalopods are usually opportunist animals, with a short life span of often no more than 1 to 2 years, and they reproduce at the end of their lives with some exceptions though such as the long-lived nautiluses.

These marine creatures have importance from both ecological and economic points of view. They are first a crucial component in most marine food webs both as consumers (Rodhouse and Nigmatullin, 1996) and as prey (for instance for fishes, Smale 1996). Second, many species are subjected to strong fishing pressures, reaching a status of growing importance (Hunsicker et al. 2010) presumably given the depletion of many groundfish stocks (Caddy and Rodhouse 1998).

Trends in landings of cephalopods from 1950 to 2011. Cephalopods’ worldwide catches have risen dramatically since the middle of the past century reaching 4 millions tons in the current years. Squids are the group of cephalopods that have contributed most to this boom. Common octopus catches, however, are sensibly decreasing since mid 1970s. Source: own compilation from FAO database (http://www.fao.org/fishery/en).

Besides the study of their biological and ecological characteristics, cephalopods have been traditionally the focus of, so to say, “non-ortodoxus” research. These scientific approaches try to decipher several aspects of their lives that are of interest for a broad number of different fields, from psychological sciences, given the strong brain power of some octopus species, to robotics and camouflaging, given their semi-independent and smart be-suckered arms and their capacity to mimic their background. This variety of investigations has made cephalopods an enigmatic group of animals, and a topic certainly attractive for popular science writings. Thus, many researchers have made an effort to put black on white their knowledge in an accessible wording to audiences outside their scientific communities. Well-known examples are Richard Ellis’ bestseller on giant squid, and Anderson’s book on octopus’ smartness. However, there was a lack in the popular science literature providing an updated view of the recent research tackled worldwide on the broad spectrum of scientific topics related to octopus (and other cephalopods) biology, ecology, physiology, psychology etc.

Katherine Harmon Courage, a scientific freelance journalist and editor whose writing has made it into prestigious journals such as Scientific American and Nature among others, has a passionate interest in cephalopods and octopuses in particular. She runs a blog in Scientific American dedicated to cover “the adventures and discoveries with the Planet’s smartest cephalopods”. In her posts she depicts multiple aspects of the octopuses’ biology, ecology so as many other curiosities about their world, and this passion has now been completed with her first book entitled “OCTOPUS! The Most Mysterious Creature in the Sea” out from Current, a division of Penguin Random House. Katherine’s book is a delightful trip around the world describing the recent research developed and scientific discoveries performed in multiple laboratories working on several aspects from basic ecology to robotics and neuroscience. Written in an non-technical and accessible language, and sprinkled with humorous passages, the book is divided in eight chapters, each one focused on a specific scientific-related question, though read as a continuum through the animal’s life. Reporting from around the globe, the author embarks readers in a journey of experiences that starts in Spain and has stopovers in Italy, Greece, US, countries that traditionally have an historic interest in octopuses so as cultures tightly connected with this invertebrate.

However, octopuses’ garden is not all science. Katherine’s book is also a culinary experience. Besides being a fascinating and still mysterious creature for researching and engineering, pulpos, poulpes, piovres, takos, have been a delicacy in many cultures, and Mrs. Harmon Courage has taken a great advantage of this during the documentation for the manuscript. As a result of her experiences, many recipes from all the countries she visited are nicely merged in between OCTOPUS! pages inviting us to taste the dishes.

In summary, this new fresh contribution will be of interest for both nonscientific readers, that will be entertained discovering the complex world of this marvelous and sophisticated creature, and for researchers, that will be updated and might serve as an inspiration to continue to understanding this enigmatic invertebrate that has fascinated the humanity for centuries.

El administrador de la web se disculpa por la falta de la correspondiente versión traducida; pero queríamos respetar la redacción original del autor. Gracias y disculpen as molestias.

Para todos aquellos interesados en el mundo de los cefalópodos también tienen una gran oportunidad de indagar en su biología y ecología a través del magnífico documental “El mar del fin del mundo” (Producido por José Irisarri y dirigido por Manuel Uhía).

Varamiento de aves marinas

En estos meses de gran actividad ciclónica se han podido observar importantes episodios de varamientos de aves en el litoral. El presente año parece estar siendo especialmente virulento para las aves marinas. Recientemente, en inspecciones en la costa coordinadas por SEO/BirdLife han llegado  a contabilizar 4,6 aves muertas por kilómetro de playa, un dato bastante espectacular, tras recorrer 52 kilómetros de playas del Cantábrico durante una jornada de contabilización de aves muertas por voluntarios. De los ejemplares encontrados muertos, el 75% correspondían a la especie arao común (Uria aalge), seguido del frailecillo atlántico (Fratercula arctica) con un 13%  de los individuos.

Frailecillo y arao encontrados en una playa de A Coruña

Frailecillo y arao encontrados en la playa de O Portiño, A Coruña (foto: G. Mucientes, BEC)

El motivo de esta elevada mortandad hay que buscarlo, en muchos casos, en la falta de alimentación y resultante muerte por inanición. Los temporales y las ciclogénesis debilitan a las aves e impiden que estas puedan pescar y comer correctamente. Un aumento de la mortalidad de adultos debida a condiciones ambientales es bastante raro en aves marinas. En la ausencia de cualquier patología obvia, la mortalidad masiva de adultos se atribuye generalmente a la inanición. Sin embargo, la causa de esta inanición podría ser ya sea la ausencia de presas o la inaccesibilidad de presas debido al mal tiempo (Durant et al., 2005).
Frailecillo Fratercula arctica en la palya de Barra, Cangas (foto: G. Mucientes, BEC)

Frailecillo, Fratercula arctica, en la playa de Barra, Cangas (foto: G. Mucientes, BEC)

Algunos ejemplos. En 1983, 30.000 alcas aparecieron en la costa del Mar del Norte a raíz de una serie de tormentas (Harris y Wanless, 1984). En el Golfo de Alaska un gran número de araos comunes fueron encontrados muertos en 1993, al parecer por haber muerto de hambre causado por la falta de disponibilidad de alimento en alta mar (Piatt y Van Pelt, 1997). En el sureste del Mar de Bering, cientos de miles de pardelas de Tasmania murieron en 1997, un fenómeno muy probablemente debido a los cambios climáticos a largo plazo (Baduini et al., 2001). Estas consecuencias podrían o bien ser el mal tiempo que ha obstaculizado la alimentación, o condiciones oceanográficas anómalas que producen un cambio en la distribución y abundancia de presas (Harris y Wanless, 1996; Piatt y Van Pelt, 1997), como en el caso del gran número de cadáveres de aves marinas que se encontraron a lo largo de la costa central de California entre 1980-1986 ocurrido durante los años de un intenso fenómeno de El Niño (Bodkin y Jameson, 1991).

Ejemplar inmaduro de alcatraz atlántico en el arenal de A Lanzada, Pontevedra (foto: G. Mucientes, BEC)

Ejemplar inmaduro de alcatraz atlántico en el arenal de A Lanzada, O Grove (foto: G. Mucientes, BEC)

Filmando el comportamiento animal

El estudio del comportamiento animal, la etología, se ha visto enriquecido recientemente gracias al inmenso banco de imágenes y vídeos proporcionados por las redes sociales. Secuencias impresionantes no antes vistas por los científicos son colgadas constantemente en la red por naturalistas aficionados, que con mucha paciencia y ciertas dosis de suerte, logran inmortalizar grandes momentos del comportamiento de infinidad de especies.

Una reciente publicación científica en Animal Behaviour se hace eco de este hecho: The use of visual media as a tool for investigating animal behaviour (Nelson and Fijnb, 2013). En este trabajo se esboza cómo la tecnología relacionada con el vídeo, se puede utilizar como una herramienta para el estudio de comportamiento de los animales. Revisan aspectos particulares del comportamiento animal innovadores subidos por el público en general a través de las redes sociales. Se centran en el análisis de juegos interespecies, entre perros y otras especies, caballos y pelotas deportivas, y respuestas ante estímulos tecnológicos. Se concluye que el uso del vídeo es un buen medio para capturar el comportamiento raro o desconocido, proporcionando pruebas de que se producen estos comportamientos. Por otra parte, algunos de los comportamientos que aparecen en YouTube, y otras redes sociales, proporcionan información valiosa para las futuras direcciones en la investigación del comportamiento animal.

Si queremos aprovechar esta oportunidad para transmitir nuestros conocimientos a un público que parece estar fundamentalmente interesado en el comportamiento animal, la utilización de estos medios es una buena manera de acercar el conocimiento académico al público en general.

Os dejamos un clásico filmado en el Parque Nacional Kruger, Sudáfrica:

Otro desde una embarcación de recreo logrando captar el comportamiento de caza de un marrajo:

Un interesante vídeo submarino nuestro sobre el comportamiento territorial de la julia en el Parque Nacional de las Illas Atlánticas:

También podéis disfrutar de estas espectaculares imágenes, cedidas M.E. Garci (Bioimaxe), del cuidado parental del Symphodus cinereus:

Fotografía submarina en Mazarrón

El documental “Mar de un bosque encantado” de Jorge J. Candán ha sido recientemente galardonado en el Festival Internacional de Cine Submarino de San Sebastián del 2013. Desde aquí queremos felicitarlo, porque sabemos que la competencia es cada vez mayor. Este es el trailer de dicho documental:

Para los que no lo conocéis, Jorge, con el que colaboramos eventualmente, es un cámara submarino gallego prolífico con importantes premios en su haber, tales como el Campeonato del Mundo de vídeo submarino en el 2010 y una Mención de Honor del Premio Descartes de Comunicación Científica. Posee una larga trayectoria profesional a sus espaldas en las aguas gallegas, en su web podréis encontrar más información.

Aprovechamos para comentaros nuestra última experiencia con él. En la localidad murciana de Mazarrón se celebró el I Open Internacional de Fotografía Submarina los pasados días 12 al 15 de septiembre de 2013. Ni cortos ni perezosos fuimos al evento de pareja de JJ Candán, logrando el premio a la mejor fotografía en el apartado de Ambiente.

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Sosteniendo el premio de mejor fotografía de Ambiente

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Aquí tenéis el vídeo con los galardonados y sus fotografías:

Y cómo se desarrolló el evento:

InvestigARTE

El concurso de fotografía científica InvestigArte nació el año pasado como una iniciativa de un grupo de investigadores jóvenes que no se conforman con que sus investigaciones queden restringidas al mundo científico, sino que pretenden romper esta barrera y mostrar a la sociedad su trabajo y el impacto que tiene sobre la misma.

El concurso está organizado por educaBarrié, el Campus Vida, y el Instituto de Investigaciones Sanitarias de Santiago y busca resaltar la relación directa entre progreso y ciencia en la sociedad; y a la vez promover un pensamiento artístico-científico entre los más jóvenes. Incorpora este año la colaboración de la asociación ARSciencia. Grupos de investigación, alumnado de ESO, bachillerato y Formación Profesional además de profesorado de secundaria, bachillerato y Formación Profesional son los destinatarios de esta iniciativa. Más detalles de las bases aquí.


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